La obtención de la Escoba de Oro 2026 es el reflejo del esfuerzo conjunto de trabajadores, ciudadanía e instituciones para construir una ciudad cada día más limpia, sostenible y respetuosa con su entorno.
Hay premios que reconocen una actuación concreta. Otros distinguen un proyecto. Y hay galardones, como la Escoba de Oro 2026, que hablan de algo mucho más profundo: la capacidad de toda una ciudad para avanzar en una misma dirección.
San Cristóbal de La Laguna ha recibido la Escoba de Oro 2026, uno de los reconocimientos internacionales más prestigiosos en el ámbito de la limpieza urbana, la gestión de residuos y la sostenibilidad ambiental.
Más allá del prestigio que supone este galardón, la Escoba de Oro pone en valor un modelo de ciudad basado en la mejora continua de los servicios públicos, la implicación de la ciudadanía y la voluntad compartida de cuidar el entorno.
Su concesión reconoce el trabajo desarrollado por el municipio para modernizar y reforzar los servicios de limpieza urbana, impulsar campañas de sensibilización ciudadana y consolidar un modelo de gestión basado en la calidad, la innovación y la mejora constante del espacio público.
¿Qué es la Escoba de Oro?
La Escoba de Oro es un galardón concedido por la Asociación Técnica para la Gestión de Residuos y Medio Ambiente (ATEGRUS), integrada en la ISWA (International Solid Waste Association), que distingue las mejores iniciativas en materia de limpieza urbana, sostenibilidad y gestión de residuos desarrolladas por administraciones públicas y entidades de ámbito internacional.
Su concesión constituye uno de los mayores reconocimientos que puede recibir un municipio por la calidad de sus servicios urbanos y por su apuesta por la mejora continua del espacio público.
Un reconocimiento que nace del trabajo diario
Las calles limpias, los espacios públicos cuidados y la mejora constante del servicio son el resultado del esfuerzo diario de los profesionales de la limpieza, de la planificación técnica, de la modernización de los recursos y de una estrategia que ha situado la comunicación, la innovación y la concienciación ciudadana entre los pilares fundamentales para mejorar la calidad del servicio.
Durante los últimos años, el municipio ha reforzado los medios destinados a la limpieza urbana, ha mejorado la atención a la ciudadanía y ha impulsado campañas para fomentar hábitos más responsables.
Detrás de este reconocimiento hay cientos de profesionales que, desde primera hora de la mañana y durante todo el año, trabajan para mantener limpio el municipio. Una labor, muchas veces silenciosa y poco visible, pero imprescindible para que vecinos y visitantes disfruten cada día de una ciudad más limpia, cuidada y acogedora.

La ciudadanía, protagonista del cambio
«Porque una ciudad limpia no empieza cuando pasa un servicio de limpieza. Empieza
cuando toda una ciudadanía decide cuidar el lugar donde vive.»
Cada pequeño gesto cuenta. Cada acción responsable contribuye a conservar el patrimonio
común y demuestra que una ciudad más limpia empieza por las personas que la habitan.
Cada vecino que utiliza correctamente una papelera separa sus residuos, respeta los espacios públicos o comunica una incidencia forma parte de este modelo de ciudad. Por eso, la Escoba de Oro también pertenece a la ciudadanía, porque cuidar La Laguna es una responsabilidad compartida que se construye, cada día, entre todos.
Un municipio, con muchos barrios y pueblos, un mismo compromiso
Desde el Casco Histórico hasta La Cuesta; desde Taco hasta Tejina; desde Bajamar y Punta del Hidalgo hasta Las Carboneras, Geneto, Valle de Guerra o Guamasa. Cada barrio y cada pueblo aportan identidad, historia y una manera propia de cuidar su entorno.
La mejora del servicio ha buscado llegar a todos los rincones del municipio, reforzando las
labores de limpieza y acercando la información a la ciudadanía para seguir mejorando entre
todos.
Liderar también significa escuchar
Desde la Concejalía de Servicios Municipales, dirigida por Fran Hernández, se ha impulsado una estrategia basada en la mejora continua del servicio, la incorporación de nuevos recursos y una apuesta decidida por la comunicación, la participación ciudadana y la cercanía con los barrios y pueblos.
Más allá de incorporar nuevos medios, una de las claves ha sido entender que la limpieza urbana también necesita información, escucha activa y corresponsabilidad para construir un municipio cada vez más comprometido con el cuidado de su entorno.
Esta forma de gestionar ha permitido acercar el servicio a la ciudadanía, reforzar los canales de comunicación y consolidar una relación más cercana, transparente y participativa con vecinos y vecinas. Un modelo que sitúa la corresponsabilidad como uno de los pilares para seguir mejorando la calidad de los servicios municipales.
Un premio que mira al futuro
Recibir la Escoba de Oro 2026 no supone el final del camino. Al contrario. Es la confirmación de que el trabajo realizado avanza en la dirección correcta y, al mismo tiempo, un estímulo para seguir mejorando.
Mantener una ciudad limpia exige constancia, innovación y la implicación de todos.
La Escoba de Oro reconoce un logro colectivo. Pero el verdadero valor de La Laguna seguirá estando en las personas que la cuidan cada día: quienes trabajan para mantener en las mejores condiciones sus calles y espacios públicos y quienes los disfrutan con responsabilidad y respeto.
Porque, al final, los grandes reconocimientos no pertenecen a una sola institución. Pertenecen a todas las personas que, con su trabajo y sus pequeños gestos cotidianos, hacen posible una ciudad mejor.
Y por eso, hoy más que nunca…
La Laguna limpia es patrimonio de tod@s.



